Superar el tabú

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Luego de una ardua jornada de trabajo, el Senado de la República llevó a cabo un segundo periodo extraordinario el pasado 29 de julio. En este encuentro, que concluyó a las cuatro y media de la mañana, se aprobaron importantes dictámenes como la Ley de adquisiciones que permite al Estado Mexicano la adquisición de medicamentos en el extranjero (y a partir del cual el Gobierno de México ya firmó un convenio con la ONU para la adquisición en mejores condiciones de medicamentos, vacunas y equipo médico).

En este espacio me interesa señalar un dictamen de gran trascendencia para atender un problema que, por mucho tiempo, fue banalizado e ignorado. Me refiero a la reforma a la Ley General de Salud en materia de prevención de suicidios.

Lo que alguna vez fue tabú, fue motivo de unión en el Senado de la República. Banderas, colores e ideas convergieron con un fin en común: generar las condiciones para combatir este mal. Se apartaron intereses para hacer frente a esta problemática y actualizar nuestras leyes en materia de prevención de suicidio. La salud mental es una problemática real a la que se le debe atender de inmediato.

A nivel internacional, la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera al suicidio como un problema de salud pública, señalando que cada año alrededor de 800 mil personas deciden arrebatarse la vida. También, de acuerdo con este organismo, el suicidio es la tercera causa de muerte para los jóvenes de edades comprendidas entre los 15 y los 19 años.

Es decir, que para quienes nos interesa legislar en beneficio de las y los jóvenes —un sector especialmente castigado por esta pandemia y vital para el desarrollo de México— esta reforma representa un gran paso en favor del futuro de México.

Dentro de las medidas para la prevención y contención del suicidio en el país, que se plantean dentro de este dictamen se encuentran la creación de campañas de concientización sobre los factores de riesgo y la creación de medios de contacto con operadores capacitados para poder atender situaciones críticas y prevenir tragedias.

Aquí vale la pena hacer un paréntesis para recordar que las víctimas del problema del suicidio no se reducen a las personas que, lamentablemente, se quitan la vida; sino que se extiende hacia sus familiares, amigos y seres queridos.

Es importante que se continúe abriendo paso a la discusión en torno a la salud mental y emocional de las personas. Debemos deshacernos del tabú y los estigmas que durante años han entorpecido la detección, atención y tratamiento de trastornos. Debemos superar el tabú que nos impide hablar sobre la salud mental, puesto que esta es tan importante para el bienestar de las personas como la salud física y, por ende, su atención debe ser vista como ir al doctor o al dentista. Hablemos al respecto.

Lucy Meza, senadora por Morelos

Redes sociales: @LuciaMezaGzm

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