Acciones que salvan vidas

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Previo al inicio del periodo ordinario en la Cámara de Senadores, he mantenido reuniones con un grupo de cardiólogos de gran reconocimiento, los Doctores David Martínez-Duncker Ramírez y José Salvador Laínez Zelaya para que, con su compañía técnica, avancemos en materia de salud con la actualización de nuestro marco normativo.

Dentro de estas charlas, llamó la atención la alta tasa de mortalidad que existe en nuestro país por problemas cardiovasculares. Fallecimientos que, en muchas ocasiones, ocurren de manera súbita. En estos casos, la falta de preparación social y herramientas de reacción son algunas de las razones por las que quienes sufren de un paro cardiorespiratorio, lamentablemente, no sobreviven.

Este es un problema alarmante. A nivel mundial, las enfermedades cardiovasculares continúan siendo la principal causa de morbimortalidad, con una mayor incidencia a edades tardías. Por otro lado, en México, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en 2018 149,368 personas murieron por enfermedades del corazón, lo que representa el 20.7% del total de fallecimientos anuales.

Entonces, ¿cómo disminuimos este número? Bien, estudios demostraron que el acceso de la población general al aprendizaje de maniobras de reanimación cardiopulmonar sencillas, así como la presencia de un desfibrilador externo automático (DEA), se traducen en un gran aumento en la tasa de supervivencia.

En este sentido, presenté una iniciativa en el Senado para establecer la colocación y disposición de DEA’s en lugares públicos, como una acción de prevención y control de accidentes. Asimismo, esta contempla la prevención y atención de muertes súbitas cardiacas como un servicio básico en materia de protección de la salud.

De este modo, se contempla la colocación de estos dispositivos en espacios públicos que alberguen a más de 300 personas, como lo son universidades, centros comerciales, empresas, espacios destinados a la práctica deportiva, lugares turísticos, centros de entretenimiento, entre otros.

Esta es una problemática reconocida a nivel internacional. Países como Estados Unidos, Canadá, España, Portugal, Colombia, Chile y Argentina cuentan con legislaciones nacionales y/o locales respecto al uso de desfibriladores.  México, por otro lado, cuenta únicamente con legislaciones locales en 6 estados.

Hay que tener en cuenta que, en un número importante de casos, las afectaciones cardiacas se presentan de manera súbita, sin previo aviso y con desenlace fatal. Por ello, es importante contar con la preparación necesaria para prevenir catástrofes. No podemos quedarnos rezagados en el cuidado de la salud. Acciones oportunas pueden salvar vidas.

 

 

Lucy Meza, senadora por Morelos

Redes sociales: @LuciaMezaGzm

 

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